ANALISIS DEL DETERMINISMO SOCIAL
El análisis del determinismo social a partir de los preconceptos y las posiciones culturales desde las cuales observamos la realidad: nuestra concepción de las causas que producen y explican el comportamiento humano, la movilidad social o las desigualdades, está mediado por los propios individuos (sus experiencias, sus valores familiares, o sus historias culturales construidas, interiorizadas). Por ejemplo, aquellos que han crecido en contextos donde el modelo individual meritocrático es lo que sirve para explicar el éxito, normalmente tienden a despreciar el peso de las estructuras sociales, dándole más valor a las explicaciones en función del esfuerzo, la disciplina o la "actitud". En este sentido, este posicionamiento acompasado por los modelos de superación individual, lleva a minimizar que la clase social, la educación, el capital cultural o las redes de apoyo marcan las trayectorias de vida; en contraposición, aquellos que han crecido teniendo limitaciones de tipo estructural o que han visto el incremento de las desigualdades tienden a ver con mayor facilidad las consecuencias del contexto social, así como el papel de las relaciones de poder sobre la conducta humana y la generación de oportunidades. En esta línea, reflexionar críticamente sobre nuestros propios prejuicios y nuestros propios referentes culturales nos ayuda a comprender que nuestra visión sobre el determinismo social tampoco es neutra; la interpretación del fenómeno está marcada por nuestras vivencias, nuestras creencias y nuestras expectativas. Y sólo mediante el cuestionamiento de tales creencias podremos adoptar una posición analítica más desprejuiciada.